Vuelta al Embalse de Guadalest (Alicante)


      Más allá de la ciudad y rodeado por moles rocosas como el Ponoig, Aitana, Serrella y Aixortá, nos encontramos el embalse de Guadalest.

     El embalse se nutre de distintos riachuelos que provienen de las sierras que le rodean y del río Beniardà. Aguas abajo de la presa, se denomina río Guadalest, que es un afluente del río Algar (que desemboca en Altea). 

Ruta (Vuelta al embalse)

    Podemos comenzar la ruta en dos lugares distintos. Desde Guadalest, tendremos que bajar por la carretera que lleva al Polideportivo hasta llegar a la presa. Ahí aparcaremos el vehículo y comenzaremos la ruta cruzando la presa. Pero también se puede empezar desde el pueblo de Beniardà, tendremos que aparcar donde podamos y atravesar el pueblo. Seguir la carretera que baja hacia el embalse y cruzar el río (en este caso la realizaremos de forma inversa, que es menos liosa).

     Es una ruta muy sencilla, sin desnivel, apta para cualquier público y para niños. Es un poco larga (unas 3 horas y media, 4 si te paras mucho a hacer fotos), pero que merece la pena, y se te hará corta, porque no es nada pesada y ves paisajes muy diversos.

Guadalest
     En nuestro caso, comenzamos en Guadalest (ya que es un pueblo más turístico y más pintoresco, además es más fácil comer cuando terminemos nuestro paseo). 

     Como he dicho antes, aparcamos en la presa y la cruzamos. Seguiremos el sendero PR.CV 18, que nos indica "Cumbre de Aixorta". La ruta sigue por una carretera muy poco transitada, en la que solo nos cruzamos un par de veces el 4x4 de la Generalitat destinado a la prevención de incendios forestales. 

      Por el camino disfrutaremos de la pinada mediterránea y arbustos típicos de la región alicantina (como el romero, aliaga, jaras, zarzas,  brezo...) con plantaciones de secano (olivos, algarrobos, almendros...). 

Mapa orientativo de la ruta 
     Nos encontraremos varios cruces, en los que siempre deberemos elegir el camino de la izquierda, para seguir bordeando el embalse. No tiene pérdida. 

Barranc de les Coves
    En este pequeño riachuelo que cruza bajo la carretera por la que vamos, veremos un cruce de caminos (carreteras, en realidad). A la derecha (siguiendo el barranco aguas arriba) sigue el PR.CV 18 que nos lleva a la cumbre de Aixortà (lo dejaremos para otro día) y a la izquierda sigue nuestro camino rodeando el embalse. 

     Después de 2 horas caminando, decidimos hacer nuestra parada para almorzar y disfrutar de las bellas vistas a los distintos pueblos de la comarca (Beniardà, Benimantell, Benifato y Guadalest). 


     Más adelante, tendremos que cruzar el río Beniardá por un puente verde y seguir la carretera hasta que lleguemos al pueblo de Beniardà. Por el camino, veremos una fuente (no pone si es potable o no) junto a la piscina municipal del pueblo. Seguiremos adelante y antes de subir la cuesta hacia el pueblo, debemos desviarnos a la izquierda por un camino que baja a unos cultivos de olivos (hay un mojón con un punto amarillo), para seguir bordeando el pantano y llegar a la presa (el camino es el de la imagen inferior).



     A continuación, hay varios caminos a la izquierda por si queremos bajar hasta a orilla, seguiremos rectos o por el camino de la derecha siguiendo los cables de tensión eléctrica, hasta llegar a la presa, lugar donde dejamos el coche. 

"Playa de Guadalest"

     En la siguiente foto se puede ver como aún quedaba nieve en la cara norte de la Sierra de Aitana... y eso que hace semana y media que nevó. 


Un poco de fauna que pude fotografiar.

Ardilla común (Sciurus vulgaris). Muy abundante últimamente.

Nomeolvides o gitanilla (Utetheisa pulchella)
Saltamontes verde común (Tettigonia viridissima)
Mariposa de la col (Pieris brassicae)
Barco solar que te da una vuelta por el embalse (época de verano o con cita concertada). No se el precio. 
Cartel que alerta de la expansión que está teniendo el Mejillón cebra por la península. Se encuentra a pie de embalse, en el camino entre Beniardà y Guadalest al sur del embalse. 
Milamores, valeriana roja (Centranthus ruber)
Conclusión

     Se trata de un sitio muy bonito, muy cuidado y con poca intervención del hombre (sin contar los cultivos de secano) que están por todos lados. Las vistas son espectaculares desde cualquier lugar, se ve Aitana, l'Aixortá, la Serrella, el Ponoig... y salvo que estén talando árboles (como fue mi caso), solo escucharás el sonido de la naturaleza, ya que no hay carreteras ni núcleos urbanos cercanos.


     En febrero, con los almendros en flor, sería interesante visitarlo también y en primavera, que es cuando el embalse está a su máxima capacidad y rebosa vida. 

Cómo llegar 

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