Jardín de Santos (Penàguila)


En este post os recomendamos visitar uno de los jardines más bonitos de la provincia de Alicante, además de visitar el bello pueblo de Penàguila y realizar la ruta fitoclimática del Barranco de Aladrach

Para comenzar la ruta tenemos que dirigirnos al pequeño pueblo de Penàguila, de apenas 300 habitantes, situado en la comarca de la Hoya de Alcoy, a los pies de la Sierra de Aitana. Recomendamos dejar el coche en el Paseo País Valencià, ya que os llevará directamente hasta el escudo del pueblo, situado en El Portalet, la entrada del antiguo recinto medieval.


Esta entrada, nos llevará hasta la plaza de la iglesia, donde se encuentra el Ayuntamiento y la Parroquia de L'Asumpció de Nostra Senyora. Y veremos un cartel en una calle estrecha que nos indica por donde ir al Jardín de Santos. Para ello, deberemos atravesar un bonito camino de cipreses de gran porte, plantados hace más de 150 años por el dueño para llegar desde su casa al jardín.


Ruta fitoclimática 

Caminando entre los cipreses. veréis unas pasarelas y vallas de madera en el fondo del barranco. Una alternativa para llegar al Jardín es realizar una ruta por el interior del barranco, donde se han colocado diversos carteles informativos de las diferentes especies vegetales que nos encontraremos a lo largo del recorrido. Sin embargo, hay muchas partes de esta ruta en la que no queda claro por donde sigue el camino, además de que las lluvias, el viento y demás han hecho que muchas vallas y trozos de camino estén en malas condiciones y sea incluso hasta peligroso.


Esta ruta, vuelve de nuevo hasta el camino de cipreses, un poco antes de encontrarnos con la entrada al jardín, así que ambas opciones son buenas y dependerá del tiempo que tengáis. 

Vistas al pueblo de Penàguila desde el camíno que lleva al Jardín de Santos

Historia 

Antes de nada, os vamos a contar un poco la historia de este Jardín. En 1841, Joaquín Rico y Soler, cuando apenas tenía 25 años de edad, comenzó a construir este precioso jardín, situado en un antigua finca familiar a la afueras del pueblo, gracias a su amigo el pintor, Antonio Cabrera. 

Lo primero que hizo fue el camino de cipreses por el que hemos venido, para unir su casa en el pueblo con el jardín. Una vez hecho el camino, pensó en llevar el agua hasta él, sin perjudicar al pueblo. Para ello, construyó un canal de 2 km de distancia, desde la Font Major hasta su futuro jardín, por el que puede pasar una persona de pie.


Se inspiró en jardines como los de Sevilla, Granada, Córdoba, Aranjuez, La Granja o Los Jardines de Julià y Parcent, para construir el suyo, con 2.800 m2. 

Tras 145 años desde su creación (en 1986), los herededos de Joaquín Rico y Soler lo cedieron a la villa de Penàguila y ahora es el Ayuntamiento el que se encarga de su conservación.


Lo primero que nos encontramos al llegar allí es la puerta de entrada de hierro custodiada por dos enormes cipreses, y la antigua casa-museo restaurada, pintada en color añil valenciano. Consta de dos plantas y un sótano, con diferentes utensilios que se utilizaban para cuidar el jardín, así como paneles que cuenta la historia del mismo. 


Dentro de la finca, lo que más llamará nuestra atención es una enorme alberca vallada. Al lado de la casa, un pequeño laberinto formado por caminos de piedra, cipreses y tejos. También encontramos una antigua pajarera (que hoy en día no tiene ningún pájaro en su interior (cosa que agradecemos, los pájaros, mejor libres).





Al otro lado de la alberca un bosquete lleno de cipreses y tejos de gran porte, con una pequeña cueva al final. Y en la parte superior de la balsa, una pérgola que da acceso al Orquidario. Un pequeño invernadero lleno de plantas de interior y numerosas orquídeas.

Orquidiario

Especies ornamentales que podemos ver en el Jardín 

En el Jardín se han plantado tanto especies típicas de la zona, así como otras que no, por lo que hay algunas que presentan difícil aclimatación y por eso se encuentra en continuo cambio y necesita de especial cuidado.


La especie que más abunda es el ciprés común, que es el que encontramos en todo el recorrido hasta llegar a él, pero también se encuentra en el perímetro del recinto y en el interior. También encontraremos grandes ejemplares de abeto, pino, tejo, falso castaño, durillo, rosal, magnolio y el tallo de una palmera canaria que no ha sobrevivido al paso de los años como ocurrió con un gran ejemplar de cedro situado en el centro del laberinto (ahora hay uno plantado hace poco, de menor porte) que fue víctima del impacto de un rayo.

Área Recreativa 


Además, justo antes de entrar al Jardín, nos encontramos con un área recreativa en la que hay algunos juegos para los más peques de la casa, un kiosko-bar (cerrado ahora en invierno), unas mesas de pic-nic para comer o descansar y unos aseos.

Horario 
  • Horario de verano (hasta el 30 de octubre)
    • Sábados, domingos y festivos: 11:00 - 14:00 h y 18:00 - 20:00 h. 
  • Horario de invierno (a partir del 30 de octubre)
    • Sábados, domingos y festivos: 11:00 - 14:00 y 16:00 - 18:00 h. 
Cómo llegar 

Para llegar hasta el Jardín de Santos hay dos formas. Una de ellas, es aparcar directamente en la puerta del mismo. Y la otra es hacer la ruta desde el mismo pueblo de Penàguila, como hicimos nosotros.


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