Congost de Mont-Rebei

      El río Noguera ribagorzana separa Lleida de Huesca a su paso por la Sierra del Montsec, dejando un desfiladero con paredes de 500 metros de altura. Y Más allá de la ciudad estuvo ahí para contártelo. 

    Se encuentra en las comarcas de la Ribagorzana y el Pallars Jussà. Por la parte catalana, encontraremos un sendero excavado en la pared, a muchos metros sobre el río, gracias al cual podemos disfrutar de una espectacular ruta. 

     Hablamos de la Reserva Natural de la Noguera, dentro del Espacio de Interés Natural de la Sierra del Montsec. Además, en 1995 se declaró Refugio de Fauna Salvaje gracias a las aves que pueblan estos acantilados como el quebrantahuesos, el águila real, el alimoche o el buitre leonado. 

      Un lugar apto también para los que sufren de vértigo (Santi sufre de vértigo y lo pudo atravesar sin padecer) porque aunque las imágenes impacten, el sendero es lo suficientemente ancho (y eso que el día que fuimos el viento te podía jugar malas pasadas). 



Ruta

     La ruta (GR-1) comienza en el pueblo de Puente de Montañana. Si venís desde Aragón, antes de llegar  al citado pueblo, hay que cruzar el río y veréis el cartel que os indica que entráis en Catalunya, y a mano derecha se encuentra la pista asfaltada que te llevará al parking donde dejar el coche y comenzar nuestra andadura. En ese parking os informarán sobre la ruta. 

Comienzo de la ruta 
    Al principio de la ruta, el camino atraviesa una zona llana de pasto y pronto observaremos la flora típica de río. Río en el que vive la nutria (Lutra lutra). 

     Antes de adentrarnos en el congosto, tendremos que atravesar un puente colgante que pasa sobre el Barranc Fondo o Barranc de Sant Jaume. Un puente que aunque parece estable, si lo atraviesa más de una persona a la vez se balancea bastante (recomendamos atar al gracioso del grupo en este momento).




     Tras atravesar el Puente colgante de Sant Jaume, en seguida iremos metiéndonos en el cañón del río e iremos sintiendo como el vértigo se nos mete en el cuerpo. A lo largo del desfiladero hay cuerdas en la pared para sentirte más seguro e incluso algunos bancos donde poder descansar y haceros algunas fotos.

Sendero excavado en la pared en 1982


     Una vez salgamos de este desfiladero creado por acción del río sobre la roca caliza del Montsec, tendremos dos opciones. La primera sería volver por donde hemos venido. Y la segunda, y la que elegimos nosotros (aconsejados por el señor de la caseta de información de la Masieta) fue llegar hasta un refugio que hay más adelante, llamado Mas de Carlets. Sin embargo, este refugio está MUCHO más adelante y encima el camino ya no es tan cómodo.


       Tres horas después de iniciar esta andadura, llegamos extasiados al susodicho refugio que pensamos que no encontraríamos nunca. Desde allí las vistas del cañón son bastante bonitas.

Descansando y comiendo en el Mas de Carlets (La vieja carrasca no entiende de banderas) 
     Reponemos fuerzas y volvemos sobre nuestros pasos. Nos quedan un par de horas para volver al parking.

Vistas desde el refugio 
 Apunte geomorfológico

     A la derecha de la imagen, a varios metros de altura sobre el valle, podéis observar un agujero llamado popularmente la olla de Montrebei. Se trata de una cavidad circular abierta en forma de olla, que ha sido creada por el movimiento arremolinado de cantos y arena arrastrados por el río. A estas formas se les llama marmitas de gigante, porque parece una gran marmita que utilizarían unos gigantes para cocer la comida. 

Vistas de la olla, antes de adentrarse en el desfiladero

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